A los amigos hispanohablantes


A los amigos hispanohablantes

 Francamente hablando no sé nada de la radiactividad ni del mecanismo de la central nuclear. Y a confesar de plano, no tengo ninguna gana de saberlo. Pero desde el principio he seguido diciendo contra el uso de la energía nuclear. Porque supe claramente que todavía no se había cumplido ni podría tener éxito el círculo mágico de reutilización del desecho nuclear. Hasta hoy día la única manera de resolver el problema ha sido cavar tierra y meter allí el desecho.
 No hay ninguna diferencia entre esto y hacer caer mierda desde el piso más alto de un condominio muy lujoso. Sí, de cierto, hay una gran e importantísima diferencia. La mierda acumulada aun esparciendo mal olor puede fertilizar la tierra, mientras que el desecho nuclear soterrado seguirá manteniendo su toxicidad durante unos diez mil años, y esto en el sentido humano ordinario ya no es el tiempo sino la eternidad.
 Es completamente mentira y fraude su utilización pacífica, como lo eran antes la alquimia o el néctar de la eterna juventud. El trabajo asiduo de hacer oro o néctar llevaron consigo el progreso de la química o de la medicina. Pero, ¿qué ha llevado consigo la utilización nuclear? Sí,muchísimas cabezas nucleares. Ahora se multiplican tantas que si se marcan sus sitios con tinta roja, el mundo entero será tintado de rojo.
 Takashi Nagai, el famoso radiólogo, un católico que fue víctima de la bomba atómica en Nagasaki, dijo a sus hijos como su testimonio que la raza humana había experimentado las épocas de leñas, carbón, petróleo y electricidad, y que la época venidera sería la del núcleo atómico. Pero su profecía se queda errónea y nunca será realizable. Si viviese hoy día él mismo negaría y rectificaría su profecía hecha de antaño. El uso de la energía núclear sería la alquimia o el néctar del siglo XX y no nos traerá finalmente ningún provecho sino gran peligro creciente más y más. Tenemos que cerrar la caja de Pandora.

 Recientemente el Papa Francisco dijo oficialmente que las armas nucleares son crimen contra la raza humana y nada hemos aprendido desde las catástrofes de Hiroshima y Nagasaki. Y este mensaje del Papa fue acogido calurosamente por muchos aun pasando la diferencia de los países y religiones.
 Yo, que soy también Francisco de nombre de pila y ex jesuita, quisiera desde el corazón que el Papa dé un paso más diciendo que tengamos que abandonar el todo uso de energía nuclear. Porque todo el mundo sabe que la técnica de las centrales nucleares se puede aplicar fácilmente para hacer las armas nucleares. Es decir, ambas tienen la misma raíz, y son aplicables mutuamente. La técnica de fabricar centrales es como caución de las armas nucleares, como dijeron unos tontos políticos japoneses.

 Hasta aquí mi pobre mensaje, que escribí en mi español pobre como un balbuceo sin ayuda de mi amigo español Javier de Esteban Baquedano, quien me tradujo el libro Fukushima: Vivir el desastre, creyendo que mi mal español tal vez reflejaría mejor mi situación actual. Este comentario también lo escribo yo mismo. Sigo viviendo en Minamisōma, cuidando a mi mujer, que padece una forma prematura de demencia senil y no puede hablar ni moverse, pero así estando limitado mi mundo en un círculo de un kilómetro me atrevo a comunicar con el mundo hispanohablante usando mi único idioma extranjero aplicable.
 Tal vez se extrañará de la grandiloquencia de un viejecito de 76 años que así habla a los hispanohablantes del mundo. En cuanto a eso había un motivo reciente. Ahora en Japón se pone una película llamada El día más largo de Japón (el título inglés es The Emperor in August), que narra los acontecimintos cruciales justo antes de la decisión de aceptar la derrota de la guerra. Un miembro del personal del estudio de cine buscaba una foto de bebé que pensaba usar como la foto de bebé que pudiera pasar por el protagonista Korechika Anami, ministro del Ejército de Tierra, y él halló un bebé ideal (?) en el álbum de mi página web. Y así se usan dos fotos de mi infancia en una escena de la película. 

 Hablando de este acontecimiento mínimo quisiera decir que este mundo se compone de muchas redes (“web”, palabra a la que dio un nuevo sentido Ivan Illich) de tramas y de urdimbres o sea que cualquier hombre podría hacerlas vibrar aunque sus fuerzas fueran débiles. Es decir, aun el bebé de la foto puede hacer vibrar un poco el mundo.
 Hay otra cosa para mí muy simbólica. El padre Pedro Arrupe, el difunto padre general de los jesuitas, escribió un libro titulado Yo viví la bomba atómica y yo, 66 años después, escribí Fukushima: Vivir el desastre. Comparar estas dos cosas sería como una blasfemia contra el padre santo, pero lo que quisiera decir es que así todas las cosas se traman y se urden complicadamente.
 Pero lo dicho arriba es como un pretexto nada más comparando con el hecho siguiente. Lo diré brevemente. En estos días, Japón está tomando una dirección muy peligrosa. Hay dos razones grandes por así decirlo. Una es la promoción del uso de la energía nuclear en el interior y además van a exportar centrales a países como Turquía, UAE y otros. Otra es una idea que amenaza con hacerse realidad: el establecimiento de unas leyes muy belicosas, violando el artículo 9 de la constitución que prohíbe cualquier guerra como medio para resolver conflictos internacionales. El líder de estos movimientos es Shinzō Abe, el primer ministro.
 Hasta hoy día la Restauración de Meiji se ha alabado como el promotor de la modernización de Japón. Pero recientemente esta valoración ha sido revisada. Porque su política principal fue el fortalecimiento económico y militar, nada más, y esta política llevó a Japón hacia la catásrofe de la Guerra del Pacífico. Y el grupo que actuó principalmente en la Restauración de Meiji fue el han o clan feudal de Chōshū, en la actual provincia o prefectura de Yamaguchi.
 Aquí hay otra urdimbre histórica, porque Abe es de Yamaguchi y su abuelo Nobusuke Kishi y su tío abuelo Eisaku Sato fueron ambos primeros ministros y ellos siguieron la misma línea de la ideología de Chōshū y es natural que Abe sea seguidor muy fiel de ellos.
 (A decir de una anécdota sin importancia, mi bisabuelo paterno, Heisaku Sasaki, fue samurai de Aizu y vino a Sōma, el pueblo próximo, derrotado cruelmente por Chōshū en la Guerra de Boshin, en 1868. Pero no pienso nunca en venganzas personales. No hay que decirlo. Solamente quiero decir que así la trama y urdimbre históricas se hacen personales.)

 Finalmente a los que llegan hasta aquí leyendo mi balbuceo quisiera decir que nos ayuden en la lucha contra cualquier movimiento por usar el núcleo atómico para hacer armas o energía y vamos a luchar juntos para la construcción del mundo pacífico sin guerras ni desastres nucleares. Viendo la situación lamentable de Japón creo sinceramente que tenemos que luchar juntos con todos los hombres, especialmente para mí, con los amigos hispanohablantes del mundo.
 Aquí termino mi pobre mensaje, dejando muchos errores gramaticales como tal están, y deseando desde el corazón que estén bien y tengan buen éxito en todos sus trabajos de cada día.

         
        El día 13 de septiembre de 2015.
Atentamente,

                           Takashi Sasaki